Ing. José Gabriel Aguirre Andrade · Ing. Benita Cañizalez de Aguirre

  1. AutoSafeGroup Corp, Florida, Estados Unidos
  2. AutoSafeGroup Corp / Fainca Group

Autor de correspondencia: info@aisafegroup.com

RESUMEN

Los incidentes graves en la industria chilena durante operaciones de mantenimiento, reparación y limpieza de equipos energizados siguen representando una causa significativa de lesiones fatales y de incapacidades permanentes, según los registros anuales de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) y los organismos administradores de la Ley 16.744. La mayoría de estos incidentes son técnicamente evitables mediante la aplicación sistemática del control de energías peligrosas, procedimiento conocido internacionalmente como LOTO (Lockout/Tagout) y consolidado en marcos de referencia como OSHA 29 CFR 1910.147 e ISO 14118:2017. Este artículo desarrolla la identificación sistemática de las siete formas de energía peligrosa que todo programa de control debe considerar (eléctrica, mecánica, hidráulica, neumática, química, térmica, gravitacional), su articulación con el marco regulatorio chileno (Decreto Supremo 594, Ley 16.744, normativa SEC y Sernageomin en el sector minero), y las pautas operativas para que el experto en prevención de riesgos, el organismo administrador y el auditor documenten el cumplimiento con trazabilidad técnica adecuada.

1. El contexto chileno y la incidencia accidental durante mantenimiento

La industria chilena, con su estructura productiva caracterizada por la minería como sector dominante, la forestal de alto peso relativo, la energética en expansión y la manufacturera diversificada, presenta una exposición significativa al riesgo de liberación no controlada de energías peligrosas durante tareas de intervención sobre equipos. Los registros anuales de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) y los informes estadísticos de los organismos administradores de la Ley 16.744 (ACHS, Mutual de Seguridad CChC, Instituto de Seguridad del Trabajo) muestran consistentemente que una fracción sustancial de los accidentes graves y fatales se produce durante operaciones de mantenimiento programado o correctivo, precisamente donde el control de energías peligrosas debería haber operado como salvaguarda primaria.

El marco regulatorio chileno es exhaustivo en obligaciones generales pero no prescribe metodología específica para el control de energías peligrosas al nivel de detalle que la complejidad industrial moderna exige. El Decreto Supremo 594 de 1999 del Ministerio de Salud, que aprueba el Reglamento sobre Condiciones Sanitarias y Ambientales Básicas en los Lugares de Trabajo, establece obligaciones generales sobre protección de máquinas, operación segura de equipos y resguardo de elementos peligrosos. La Ley 16.744 sobre Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, vigente desde 1968, articula el sistema de prevención, control y cobertura del riesgo laboral con participación de los organismos administradores. El sector minero tiene además normativa específica del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) que refuerza obligaciones particulares.

La adopción de marcos técnicos internacionales de referencia —principalmente OSHA 29 CFR 1910.147 y la norma internacional ISO 14118:2017 (Seguridad de las máquinas — Prevención del arranque intempestivo)— es la práctica dominante en la industria chilena seria porque satisface las obligaciones generales del marco nacional con metodología técnica reconocida internacionalmente. Esta combinación produce programas LOTO robustos, auditables y alineados con los estándares que operadores internacionales exigen en operaciones chilenas.

2. Las siete formas de energía peligrosa y su caracterización operativa

La identificación sistemática de todas las formas de energía presentes en el equipo es el fundamento operativo de cualquier programa LOTO efectivo. La taxonomía universalmente reconocida distingue siete formas que requieren métodos de aislamiento físicamente distintos entre sí. La omisión de alguna de estas siete —patología frecuente en programas LOTO superficiales— deja sistemáticamente sin cubrir riesgos operativos reales y es el origen técnico de incidentes graves durante mantenimiento con algunas energías correctamente aisladas pero otras no.

2.1. Energía eléctrica

La energía eléctrica es la más identificada en programas LOTO porque su peligrosidad es socialmente conocida y su aislamiento conceptualmente simple: desconectar y bloquear el interruptor principal. Las complicaciones operativas reales están en los detalles. Un sistema eléctrico industrial típico incluye fuentes múltiples (red principal, UPS de respaldo, generador auxiliar, baterías en cabinas de control) que pueden reenergizar independientemente si no se bloquean todas. Los condensadores de corrección de factor de potencia pueden mantener carga residual durante minutos tras la desconexión. Los variadores de frecuencia (VFD) mantienen tensión residual en el bus de continua durante períodos significativos. La verificación debe ejecutarse con multímetro calibrado en el punto exacto de intervención mediante técnica conocida internacionalmente como test-check-test.

2.2. Energía mecánica

La energía mecánica incluye tres subfenómenos operativamente distintos. El primero es la energía cinética residual en elementos rotantes que no se detienen instantáneamente cuando se desconecta la fuerza motriz: un volante de inercia puede seguir girando durante minutos, un rotor de turbina descarga energía rotacional durante tiempo extendido. El segundo es la energía elástica almacenada en resortes comprimidos y elementos flexibles bajo tensión, que puede liberarse violentamente al desmontarse la estructura que los retiene. El tercero es la energía gravitacional, tratada específicamente como categoría 7. El método de control es bloqueo mecánico positivo con calzos, pasadores o correas de detención, complementando el aislamiento eléctrico.

2.3. Energía hidráulica

La energía hidráulica almacenada en circuitos con fluidos incompresibles —aceites hidráulicos típicamente— es frecuentemente subestimada en programas LOTO superficiales. Un cilindro hidráulico de prensa con aceite a 200 bar contiene energía potencial suficiente para causar daño grave si se libera incontroladamente. El aislamiento correcto exige cerrar válvulas manuales de corte aguas arriba, aliviar la presión remanente mediante válvula específica o drenaje controlado, y verificar con manómetro que la presión ha descendido efectivamente a cero. Los acumuladores hidráulicos mantienen presión durante períodos indefinidos y deben verificarse específicamente.

2.4. Energía neumática

La energía neumática comparte lógica con la hidráulica pero añade una complicación: los fluidos compresibles pueden mantener energía incluso en circuitos aparentemente despresurizados si quedan volúmenes atrapados. El aislamiento correcto cierra la válvula de alimentación principal, bloquea su mando, purga el circuito mediante escape a atmósfera con válvula específica (no por desconexión rápida de manguera, que puede proyectar elementos), y verifica con manómetro la presión cero efectiva. Los depósitos acumuladores de aire comprimido almacenan energía significativa que no se disipa solo con cerrar la alimentación.

2.5. Energía química

La energía química presente durante mantenimiento incluye sustancias peligrosas activas en el proceso (tóxicos, corrosivos, inflamables), residuos en tuberías y tanques, vapores residuales en atmósferas confinadas, reacciones exotérmicas latentes, y atmósferas potencialmente explosivas en zonas ATEX. El aislamiento varía según el caso: bridas ciegas para aislar tramos de tubería, purga con gas inerte en sistemas con riesgo ATEX, descontaminación con agentes específicos, ventilación forzada con monitoreo continuo, medición previa con detectores calibrados. En el contexto chileno de minería con uso intensivo de reactivos y explosivos industriales, esta categoría exige tratamiento particularmente cuidadoso.

2.6. Energía térmica

La energía térmica residual proviene de dos fuentes: calor almacenado en masas térmicas que no se disipa inmediatamente (hornos de fundición, reactores calientes, tuberías de vapor) y sistemas criogénicos con temperaturas extremas bajo cero. El procedimiento incluye tiempo documentado de enfriamiento natural antes de la intervención, verificación con termómetros de contacto o infrarrojos calibrados, uso de EPP térmico específico, y ventilación si hay vapor residual. En la industria chilena, los procesos pirometalúrgicos del sector minero y las plantas termoeléctricas presentan esta categoría con particular relevancia.

2.7. Energía gravitacional

La energía gravitacional es la categoría más frecuentemente olvidada porque su naturaleza es pasiva: un elemento que no se mueve parece no tener energía. Pero cualquier masa elevada respecto al suelo almacena energía potencial que se liberará si el soporte falla o se retira durante mantenimiento. Mesas elevadoras con carga, plataformas móviles en posición alta, contrapesos de elevadores, cargas suspendidas en puentes grúa, componentes elevados de camiones mineros. El aislamiento se logra mediante soportes mecánicos positivos independientes del sistema de accionamiento principal, con verificación física de que el soporte está efectivamente en contacto con la carga.

DATO OPERATIVO CRÍTICO

La cartilla LOTO de cada equipo debe identificar explícitamente cuáles de las siete energías están presentes y cuáles no. La identificación parcial —por ejemplo, focalizar exclusivamente en la energía eléctrica— deja sistemáticamente sin cubrir las otras seis y constituye la causa técnica raíz de incidentes graves durante mantenimiento con candado eléctrico correctamente aplicado.

3. Articulación con el marco regulatorio chileno

MARCO REGULATORIO CHILENO ALCANCE Y OBLIGACIONES INTEGRACIÓN CON PROGRAMA LOTO
DS 594 del MINSAL (1999) Condiciones sanitarias y ambientales básicas en lugares de trabajo; protección de máquinas y equipos Marco general que un programa LOTO robusto satisface técnicamente con metodología específica
Ley 16.744 (1968) Sistema de prevención y cobertura del riesgo laboral con organismos administradores (ACHS, Mutual, IST) Los organismos administradores apoyan técnicamente la implementación del programa LOTO en las empresas adheridas
Reglamento Sernageomin (minería) Normativa específica para faenas mineras con obligaciones reforzadas Exige programas LOTO específicamente documentados y aplicados con rigor adicional en operaciones mineras
Normativa SEC (eléctrica) Superintendencia de Electricidad y Combustibles; instalaciones eléctricas industriales El componente eléctrico del programa LOTO se articula con las exigencias de instalación y mantenimiento de SEC

El experto en prevención de riesgos profesional (EPRP) o el experto en prevención de riesgos laborales (EPRL) —figuras profesionales reguladas en Chile— es el responsable técnico de diseñar e implementar el programa LOTO en el establecimiento. Su competencia técnica específica en control de energías peligrosas es decisiva para la efectividad real del programa. La formación internacional reconocida en este dominio aporta valor sustantivo tanto para el ejercicio profesional del EPRP como para el respaldo técnico de la empresa ante auditorías externas.

4. Pautas operativas para la implementación en la industria chilena

  • Elaborar cartilla LOTO específica por equipo identificando explícitamente las siete formas de energía peligrosa presentes, los puntos físicos de aislamiento, los métodos de verificación y los tiempos de disipación, con integración a los procedimientos de trabajo seguro que el DS 594 exige.
  • Formar al personal autorizado, afectado y supervisor en los seis pasos operativos del procedimiento LOTO, con énfasis en la verificación activa del estado energético cero en el punto específico de intervención.
  • Coordinar con el organismo administrador (ACHS, Mutual de Seguridad, IST) el acompañamiento técnico en la implementación del programa y aprovechar los recursos formativos y de asesoría que ofrecen a las empresas adheridas.
  • En operaciones mineras sujetas a Sernageomin, documentar el programa con nivel de detalle superior y ejecutar auditorías internas con frecuencia mayor a la exigida en sectores no regulados específicamente.
  • Integrar el programa LOTO con el Comité Paritario de Higiene y Seguridad (CPHS) cuando la empresa tenga más de veinticinco trabajadores, incorporando su participación en la auditoría periódica del sistema.
  • Mantener registros trazables de cada aplicación del procedimiento con identificación del trabajador autorizado, marca temporal y resultado de la verificación, conservando la documentación por los períodos que la normativa exige.

5. Conclusión

El control sistemático de las siete formas de energía peligrosa es la base técnica sobre la que se construye cualquier programa LOTO efectivo. En el contexto regulatorio chileno, la articulación entre el DS 594, la Ley 16.744, la normativa Sernageomin en minería y los marcos técnicos internacionales de referencia (OSHA 29 CFR 1910.147 e ISO 14118) produce programas robustos, auditables y alineados con los estándares que operadores internacionales exigen. Para el experto en prevención de riesgos, el organismo administrador de la Ley 16.744 y los auditores internos y externos, el dominio operativo de la taxonomía de las siete energías y de sus métodos específicos de aislamiento y verificación es competencia irrenunciable. La inversión en formación técnica específica y en estructuración rigurosa del programa se compensa ampliamente por la reducción de incidentes y por la mejora sostenida de la gestión preventiva.

Referencias

[1] Chile. Ministerio de Salud. Decreto Supremo N° 594 de 1999, que aprueba el Reglamento sobre Condiciones Sanitarias y Ambientales Básicas en los Lugares de Trabajo. Diario Oficial, septiembre de 1999 con modificaciones posteriores.

[2] Chile. Ley N° 16.744 sobre Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales. Publicada el 1 de febrero de 1968. Diario Oficial de la República de Chile.

[3] Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO). Informes anuales estadísticos sobre accidentabilidad laboral. Santiago, actualizado 2026.

[4] Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). Reglamento de Seguridad Minera (Decreto Supremo N° 132 de 2002 del Ministerio de Minería). Diario Oficial, febrero de 2004.

[5] U.S. Department of Labor. OSHA 29 CFR 1910.147. The Control of Hazardous Energy (Lockout/Tagout). Occupational Safety and Health Administration, 1989.

[6] ISO 14118:2017. Safety of machinery — Prevention of unexpected start-up. International Organization for Standardization, Geneva, 2017.

[7] ANSI/ASSP Z244.1-2016 (R2020). The Control of Hazardous Energy — Lockout, Tagout, and Alternative Methods. American Society of Safety Professionals.

[8] Aguirre Andrade, J. G., & Cañizalez de Aguirre, B. (2025). Modelo matemático HRNt para la estimación de riesgos en maquinaria industrial. Revista Conecta Libertad, Vol. 9, Núm. 3 Especial, ITSL Ecuador, ISSN 2661-6904.

[9] HSEC Magazine. Lineamientos editoriales. Santiago, 2026.

Sobre los autores

Ing. José Gabriel Aguirre Andrade, MSc.

Ingeniero Electricista con Magíster en Ciencias Aplicadas (Física) y Magíster en Inteligencia Artificial Aplicada por la Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador. CEO de AutoSafeGroup Corp (Florida, EE.UU.), Fainca Group (Ecuador) y Robonergy (Colombia). Certificaciones internacionales: CMSE TÜV NORD, HAZOP/CIBERHAZOP TÜV SÜD, NFPA 70. Desarrollador principal del motor AI SAFE y del modelo matemático HRNt.

Ing. Benita Cañizalez de Aguirre, MSc.

Ingeniero Industrial con Magíster Scientiarum en Gerencia de Empresas, mención Gerencia de Operaciones, por la Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela. Co-autora del modelo matemático HRNt publicado en Revista Conecta Libertad (Ecuador) y Revista Ethos. Experta en gestión de operaciones industriales con enfoque en seguridad integral y optimización de procesos.